Alcance incluido
Explica qué tareas entran: actualizaciones, copias, supervisión, pequeñas tareas, soporte pactado o revisión mensual. Usa ejemplos concretos, no promesas genéricas.
Una cuota mensual sin condiciones claras puede convertirse en soporte ilimitado. Antes de vender mantenimiento web, conviene dejar por escrito qué entra, qué queda fuera, cómo se tratan urgencias, cuántas horas incluye el plan y qué ocurre con los extras.
En muchos casos no hace falta empezar con un contrato largo. Puede bastar una propuesta aceptada con condiciones claras, siempre que el cliente entienda que la cuota no compra cualquier tarea futura. Lo peligroso es vender mantenimiento como una frase genérica y discutir los límites cuando ya aparece la primera urgencia.
Esta guía no sustituye una revisión legal. Te da una estructura práctica para preparar el acuerdo antes de pasar por una asesoría o adaptarlo a tu forma de trabajar.
Explica qué tareas entran: actualizaciones, copias, supervisión, pequeñas tareas, soporte pactado o revisión mensual. Usa ejemplos concretos, no promesas genéricas.
Deja fuera rediseños, nuevas páginas, SEO profundo, integraciones, urgencias fuera de horario o recuperaciones especiales si no están presupuestadas.
Indica cuota mensual, IVA, forma de pago, fecha de facturación, permanencia si existe y como se cancela o revisa el servicio.
Si todavía no sabes que poner dentro de cada plan, empieza por la guía sobre qué incluye un mantenimiento web mensual y después ordenalo en paquetes.
La cuota mensual incluye las tareas descritas en el plan contratado y hasta 2 horas mensuales de soporte para pequeñas modificaciones. Las horas no consumidas no se acumulan. Cualquier nueva funcionalidad, rediseño, integración, urgencia fuera de horario o tarea no incluida se presupuestará aparte antes de realizarse.
Este tipo de texto no lo resuelve todo, pero reduce mucho la ambigüedad. Lo importante es que el cliente sepa que la cuota tiene un alcance, no una puerta abierta a cualquier cambio futuro.
El contrato protege el alcance, pero el precio debe salir de números. Antes de enviar el acuerdo, calcula horas incluidas, buffer de incidencias, costes mensuales por cliente, margen e IVA. Así evitas firmar una cuota que parece atractiva pero no sostiene el servicio.
Puedes usar la calculadora para obtener una cuota mínima y una cuota recomendada, y después convertir ese resultado en condiciones claras dentro de la propuesta.
Recibe la lista de comprobación para separar alcance, horas, extras, urgencias y cuota mensual antes de presentar un servicio recurrente.
Conviene tener al menos un acuerdo por escrito. Puede ser contrato, propuesta aceptada o documento de condiciones, pero debe dejar claro alcance, precio, horas, tiempos de respuesta, extras y forma de cancelación.
Debe incluir tareas incluidas, tareas excluidas, horas o límites del plan, canal de soporte, tiempos de respuesta, precio, IVA, facturación, duración, renovación, cancelación y tratamiento de urgencias.
No es recomendable. El soporte ilimitado suele destruir margen. Es mejor definir horas, tipos de tarea, límites y precio de extras antes de iniciar el servicio.