Básico
Para webs sencillas que necesitan actualizaciones, copias, supervisión ligera y soporte muy limitado. Debe ser claro, barato de operar y con pocos extras incluidos.
Vender mantenimiento WordPress por planes ayuda al cliente a elegir mejor, pero solo funciona si cada nivel tiene alcance, horas, soporte y límites claros. Si no, el plan más pequeño acaba pareciéndose demasiado al avanzado y el margen desaparece.
Un cliente pequeño no necesita el mismo nivel de soporte que una web con captación, formularios, plugins críticos o cambios frecuentes. Separar por niveles permite vender una entrada accesible sin comprometerte a resolverlo todo por una cuota baja.
La clave es que cada plan tenga diferencias reales: horas incluidas, prioridad, tareas cubiertas, tiempo de respuesta, revisiones periódicas y precio de extras.
Para webs sencillas que necesitan actualizaciones, copias, supervisión ligera y soporte muy limitado. Debe ser claro, barato de operar y con pocos extras incluidos.
Para clientes que necesitan pequeñas tareas recurrentes, más soporte y seguimiento mensual. Suele ser el plan más vendible si el alcance está bien protegido.
Para webs con más impacto comercial, prioridad, más horas, revisiones periódicas y respuesta más rápida. Debe tener límites para no convertirse en disponibilidad total.
Si necesitas una estructura más amplia, también puedes revisar la guía de paquetes de mantenimiento web y la de contrato de mantenimiento web mensual.
Actualizaciones, copia mensual, supervisión básica y hasta 30 minutos de soporte menor. Extras siempre aparte.
Todo lo anterior, copia más frecuente, revisión mensual, 1 o 2 horas de soporte y pequeños cambios dentro de alcance.
Más horas, prioridad, monitorización más cercana, revisión de rendimiento y soporte preferente con límites claros.
Este ejemplo no es una tarifa cerrada. Es una forma de pensar el alcance. La cuota final debería salir de tus horas, costes, riesgo, margen e IVA.
Empieza por tu referencia por hora, estima las horas incluidas, añade buffer de incidencias, suma herramientas o licencias por cliente y protege margen. Después revisa si el salto entre planes es suficiente para que el cliente vea diferencia sin que tu plan intermedio se coma el trabajo del avanzado.
Si ya tienes una cuota pensada, prueba el escenario en la calculadora y compara cuota mínima con cuota recomendada. La diferencia te dirá si el plan esta demasiado justo o si tiene espacio para absorber soporte normal.
Para bajar el caso WordPress a una cuota mensual concreta, revisa también la guía sobre cuánto cobrar mantenimiento WordPress mensual.
Recibe la lista de comprobación para separar alcance, horas, soporte, extras y cuota mensual antes de vender mantenimiento WordPress recurrente.
Un plan básico suele cubrir actualizaciones, copias, supervisión mínima y soporte limitado. Debe dejar fuera rediseños, nuevas funcionalidades, urgencias y tareas largas.
Tiene sentido cuando el cliente necesita más soporte, pequeñas mejoras recurrentes, seguimiento periódico y un margen razonable para incidencias sin convertirlo en soporte ilimitado.
El plan avanzado puede incluir más horas, prioridad, revisiones periódicas y soporte más amplio, pero siempre con límites, tiempos de respuesta y extras definidos por escrito.